martes, 15 de abril de 2014

TRIWHITE SAN JAVIER



     Nos juntamos un grupo muy sano de Almería para el primer triatlon de la temporada ( Pablo Ramos, Fran, Juanjo, Javi Baños, Jose Mazo, Jose Antonio, A. Reina, Jose Reina, los Agüero, Mendoza, Baeza, Esteban,Franci, los debutantes Clemente, Paco Díaz y Susana y el último en llegar y el primero en liarla Rubén Tamayo, jajajaj). Si se me olvida alguien perdón pero ando tocado aun del esfuerzo, jeje.

    Recogida de dorsales, café y a ver el supersprint en el que Antonio, Susana y Clemente hicieron un buen trabajo dejándose ver sobre todo en bici y a pie.

   Se acerca nuestra hora y enfundados en los neoprenos




 calentamos un poco en un mar en buenas condiciones y nos colocamos en la orilla a esperar la salida. Toque de bocina y a evitar golpes. Se puede caminar bastante porque la profundidad es poca, pero no es agradable con tanto fango y durezas del suelo.
Una vez cojo ritmo veo que voy nadando bien y cómodo sin excesivos agobios. Paso las boyas limpiemente y salgo en 12 minutos la primera vuelta. La segunda más limpia y el chip me marca 25´14" a 1,41/100 (ni de coña 1500m creo yo).Por delante los triman de siempre, Alberto y Antonio que son pescaillos. Me sorprende ver que salgo del agua con Jose Reina pero se me va en la transición unos 50m que pensaba yo podría recuperar en la bici porque mi grupo era numeroso, de unos 15 pero solo dábamos relevos 4. No recortábamos nada pero tampoco se escapaban. Ese era el grupo bueno, En la tercera vuelta en un giro de 180º se chocan los dos de delante y tengo que derrapar y pierdo el grupo y me pego solo casi toda la tercera vuelta. Espero al grupo de detrás y vuelvo a coger ritmo. Veo que el "grupo bueno" de Jose Reina ha cazado al de Antonio y Alberto y me da rabia por mi lamentable transición con despiste gordo al salir con el dorsal en las manetas.


   Empiezo a correr y me digo que tampoco estaba la cosa para muchos trotes pero voy cogiendo mi ritmo.


Me voy cruzando con todos y estamos todos en carrera y cada uno con sus objetivos.Pablo me pasa con una facilidad pasmosa (puestazo al final, el 19º) y Antonio hace de las suyas poniendo ese puntito incómodo para sus acompañantes Jose y Alberto. Jose Antonio, que ha hecho una buena bici para ir tirando todo el rato sólo con sus acoples caseros está corriendo bien.Hago referencia a todos porque disfruto más viendo como van mis amigos que viendo mi sufrimiento, jajaja. Veo que Rubén va encendido detrás de Iglesias a un ritmo infernal, que a la postre le daría el segundo puesto y una alegría inmensa, por lo menos a mi. Se lo merece.

   En la última vuelta veo que Franci del CT Almería me está recortando a lo bestia, tanto que lo llevo a un metro y tengo que sprintar para que no me gane. Total, para un puesto 103, pero era mi 103.jeje

   Experiencia buenísima, sobre todo por la compañía.


   Próxima cita: Triatlón de Almería donde espero que esten los míos que me faltan, Pepe, Matías y Miguel.


viernes, 20 de diciembre de 2013

CARRERA CORTIJO DEL FRAILE PAUNIC TEAM



     Nuevamente me dejo engañar para inscribirme a una carrera. Pepe me enseña el trapo y entro. Tras una semana de comidas navideñas y compromisos el domingo me presento en La Cañada para irme a la carrera con la familia Casas Méndez al completo (que no se pierden una).Llegamos justos para recoger dorsales y saludar a los conocidos.
     A las 10 en punto dan la salida y los que hacían la carrera de 5kms y salen delante como toros. Yo salgo como siempre por encima de mis posibilidades y veo que Pepe viene conmigo.De momento perfecto según lo previsto, pero de pronto pilla tráfico en una senda estrecha y se queda un poco. Subida en el km 1,5 aprox. y se va estirando el grupo.


 Decir que las subidas eran muy tendidas y permitían ir rápido. Hago grupeta con Gerardo, del Tri Almería y vamos juntos todo el rato a ritmo para mi bastante bueno (4,15-4,25). En el primer paso por meta (km 4,5) vamos bien en unos 20min . Seguimos y en el 7 hay un giro de 180º y comienza a picar para arriba. Se me va Gerardo unos 50m para mi irrecuperables aunque aprieto en el último km pero nada.

     Finalmete entro en 47´36´´  a 4,27/km    47º de la general y 28º de mi categoría. Contento pero el correr más o menos bien se debió a que mi semana de entrenos fue un poco lamentable e iba sin carga.

Carrera muy recomendable por la organización y por el entorno espectacular.El año que viene más y mejor.

   

martes, 11 de junio de 2013

MARCHA CICLOTURISTA MARTINEZ OLIVER



     Amanece un buen día en Pechina, de momento sin viento pero las previsiones eran que soplaría un poco más tarde, pero al ser algo que no podemos controlar no nos agobiaremos.
     Me junto en la salida con mis escuderos Jose Antonio, Pepillo y Clemente, que aunque iba conjuntado con Paco Granados, este iba a otros ritmos, jajaja..Muchos amigos y caras conocidas. La prudencia hace acto de presencia ya que es nuestra primera marcha cicloturista y allí se ven ciclistas de verdad, finos como juncos. Comienza la neutalizada hasta Gádor y ya vamos a ritmos feos.Paramos en Gádor para la salida y me comenta Rafa Lao que ya va fuera de punto, jajajajaja, que trolero el tío.
     Lo primero que te encuentras en la salida es la subida de Los Millares, corta pero tendida, como a mi me gustan,jaja. La hacemos a buen ritmo y cuando llegamos arriba no veo a Jose Antonio pero como hemos subido mucho juntos por ahí sé que está a escasos segundos y que me cogerá arriba. Seguimos hacia el Ricaveral, un puerto mítico en Almería con 18kms de subida y sin mucha pendiente. Voy con Clemente y Pepe a buen ritmo y decido levantar un poco a ver si viene Jose, que esto es muy largo.
Clement dando un apretón en Ricaveral
 
    Clemente se va por delante y coronamos los tres juntos. Bajada pronunciada hacia Alboloduy y luego llano donde se iba rápido para coger dirección a Illar. En el llano vamos un grupo de unos 8 y Pepe y yo damos relevos, pero él a mi y yo a él, jajaja,.No importa que vayan a rueda .En un momento se corta el grupo y nos vamos Pepe y yo solos pero enganchan. La subida a Illar me pareció lo mas duro de la mañana y eso que era la más corta.
     Salimos de Illar juntos Pepe y yo y Jose muy pegado. Ese tramo hasta el cruce que lleva a los ventiladores por Alhama es muy feo y hace viento. Lo hago solo, solo, nadie por delante y nadie por detrás hasta Benahadux que cojo un par que van muertos. Voy bien y bastante rápido para ir solo. Es favorable y no se baja de 40km/h pero en Benahadux el cuádriceps me da un toque y me temo lo peor. Me doy unos golpes y bajo coronas para ir más atrancado y se me pasa, pero yo a los Baños no puedo subir atrancado y voy cagao por si me da allí. Llego bien a la base, cojo un vaso de agua y para arriba. Sé que me queda como mucho media hora, meto cadencia y empiezo a adelantar gente y me animo más porque veo que no me adelanta nadie, aunque los que quedamos ya somos de vagón de cola jajajaja.
                                                             Ultimo esfuerzo en Los Baños
                                                                    ¡Que clase tiene Pepe!
   
                                                      Jose con la vista puesta en Pepe. El tesón sobre una bici

  Los bichos ya van para abajo y en el km 5,5 aprox. veo un Quick Step delante; "¡¡¡Clemente!!!", bajo corona y me voy a por él. Le suelto un "Hola amigo" pero lleva cara de pocos amigos y parece que el no esperarme y no para en el avituallamiento le ha pasado factura pero lo quiero igual, jeje. Le digo que se ponga a rueda pero me dice que no va, Así que me voy y lo espero arriba para abrazar a semejante animalaco. Al final 28 min en los Baños (tiempo pobre para algunos pero teniendo en cuenta lo que llevaba encima y que mi record es 24 min estoy contento).Llega Pepe con Jose pisándole el culo y echándole los dos un par. Foto en meta y a casa. El año que viene más y mejor.
                                                       Pepe llamando al 112 para que nos recogiera,jajaja

   

martes, 21 de mayo de 2013

XXIV TRIATLÓN NACIONAL VILLA DE FUENTE-ÁLAMO, 27 de Abril de 2013, por Pepe Casas




El mes de abril ya estaba cargado de eventos pero no podíamos dejar pasar el triatlón con más tradición y solera de España, el triatlón de Fuente Álamo, que llegaba a su 24 edición. Tras haber corrido los 10 km del puerto y el duatlón de Almería pusimos rumbo al puerto de Mazarrón. La previsión meteorológica asustaba a cualquiera menos a los CGM, que estamos preparados para torear en cualquier plaza.




Este triatlón era desconocido por los tres CGM que decidimos embarcarnos; nuestro líder espiritual Antonio Reina, nuestro embaucador Paco Granero y un servidor que ve un charco y ahí que va. Trifuentealamo se destaca por tener dos zonas de transición diferentes ya que se nada en el puerto de Mazarrón, se pedalea hasta Fuente Álamo pasando por un puerto de montaña para terminar corriendo por las calles de esta localidad.

El horario de la prueba nos resultó bastante cómodo ya que nos permitió salir de casa a las 10 de la mañana, lo que no implicó madrugón y estar de vuelta a las 10 de la noche. Dicho esto el sábado por la mañana pusimos dirección a Fuente Álamo con la incertidumbre de lo que nos iba a deparar el primer triatlón de la temporada. Personalmente llegaba a este primer tri después de un par de meses en los que la intensidad del entrenamiento había ido incrementándose y mis entrenos de agua con David Zamora estaban dando sus frutos. Las sensaciones en la bici eran buenas y los ritmos de carrera también habían mejorado. Mi gran duda estaba en el agua, primer triatlón con neopreno después de haberlo usado un solo día.

Llegamos a Fuente Álamo a las 11:30 y fuimos directos a por los dorsales, primeras caras conocidas, Pepe Gómez, David Cristóbal, Juan Torres, Antonio Sánchez y demás almerienses dispuestos a dar el cayo en tierras murcianas. Nada más llegar empezamos a notar el ambiente que hace de este tri una fiesta especial en el pueblo y comprobamos que la organización ha echado el resto, especialmente en la "contratación" de voluntarias que nos atienden muy amablemente. Recogidos los dorsales nos dirigimos a soltar las flacas al camión que las llevará a Mazarrón y buscamos el pabellón para comer. Comida tipo buffet con ensalada, pasta, filetillos y algo de brea, .... suficientes calorías para afrontar la carrera con garantías.

Terminamos de comer y nos dirigimos a soltar la furgo, poner las zapatillas en el box, bien protegidas de la previsible lluvia que iba a caer, y tomar un café junto a la parada de autobuses que nos llevaría a Mazarrón. El viaje en autobús nos permitió hacer una inspección del puerto que íbamos a tener que subir con la bici. La primera impresión fue que, excepto el último kilómetro, las pendientes no eran gran cosa y se podía subir a plato. Después la carretera pondría a cada uno en su sitio.

Llegamos a Mazarrón y nos terminamos de equipar. Mono, vaselina, neopreno, chip y demás aperos nos llevan hasta la zona de salida en la que podremos ver primero todas las salidas antes de hacer la nuestra. El próximo año correremos en categoría élite.



Se da nuestras salida y al agua patos, primeros metros y primeras hostias, antes de de empezar a nadar ya había recibido un manotazo en la cara y en la primera brazada, primera patada. Decido dejar hueco, espero y empiezo a nadar. Las sensaciones no son muy buenas pero voy tirando como puedo. Salgo del agua y corro a por la bici en la que tengo que darlo todo si quiero pillar a Paco. Me llevo una sorpresa al ver que Paco aún está en el box. Sale un minuto antes que yo, un minuto que no podré recuperar porque el animalito anda mucho en bici y corriendo "flota". Me subo en la bici y en los primeros 200 metros ya siento que la natación me ha pasado factura y las piernas no van, para colmo la subida la hacemos con un viento en contra que no permite subir a plato, ni mucho menos. Me lo tomo tranquilamente y voy incrementando el esfuerzo poco a poco. En la subida me alcanza un chaval que va fuerte y que me anima a seguir su rueda, cosa que hago durante unos 7 kilómetros, justo hasta que mi bici me regala un Schleck y tengo que levantar el pie y meter la cadena en marcha, un kilómetro más arriba me hace otro en el que me tengo que bajar y meter la cadena a mano. Termino la subida con sensación de haber podido dar más, sensación totalmente errónea ya que todavía quedada el descenso y unos 10 km de llano hasta el box. El cielo amenaza lluvia. Desciendo a saco aprovechando que la carretera todavía está seca y recupero algunos puestos, voy buscando ruedas para ir oxigenando y dosificando para la carrera. Empieza a llover, carretera totalmente empapada. Ir a rueda es sinónimo de tragar agua. Empiezo a tomar precauciones en las rotondas y me uno a una pareja que me llevará hasta Fuente Álamo.

Llego al box y veo que la bolsa que le he puesto a las zapatillas no ha servido de nada. Mis noosa están empapadas, ha tenido que llover fuerte y todavía llueve aunque no mucho. Comienzo la carrera a pie intentando regular, el puerto ha pasado factura y me encuentro pesado en la carrera. Poco a poco voy cogiendo ritmo y disfrutando del circuito por las calles del pueblo, que, aunque lloviendo, está lleno de gente animando. La carrera a pie consta de dos vueltas a un circuito de 3 km con tramos de subida y otros de bajada. Termino con buen ritmo y buenas sensaciones corriendo bajo la lluvia que poco a poco va apretando. En el circuito me cruzo con mis dos CGMs que llevan muy buenas caras y mejores ritmos.




 Entro en meta y busco rápidamente caras conocidas. Estamos todos y eso ya es importante ya que el tri ha sido duro y peligroso. La organización nos sorprende con una sudadera seca, una buena dosis de fruta y bebidas varias. Todos contentos con la actuación, cada un va haciendo sus cuentas de tiempos, ritmos, diferencias ... pero la primera valoración es positiva por estar todos enteros. El análisis de tiempos los dejamos para el viaje de vuelta.

Emprendemos el trayecto de vuelta a la furgo para recoger las bicis, no antes de que nos caiga el diluvio universal y, entre tanta agua, se abra la puerta de un mercedes blanco desde el que saca la cabeza una Tri-rubia invitándonos a refugiarnos en su coche, invitación que obviamente declinamos ... todavía me pregunto  porqué, jeje.  

Recogemos las bicis, nos secamos, nos refugiamos y emprendemos el viaje de vuelta. Experiencia 100% recomendable que seguro que repetimos el año que viene pero con el resto de los integrantes de CGM y algún Mazo que seguro se apunta.

Un triatlón más a la saca y que sean muchos más. Gracias a las familias que nos permiten disfrutar de estos placeres que muchos cuestionan por el esfuerzo que conlleva. Enhorabuena a todos por el nivel mostrado, siempre mejorando, siempre inalcanzables. Y ahora toca seguir entrenando, próximo tri en la bahía de Portmán, objetivo entrar en meta con Paco.

lunes, 20 de mayo de 2013

II TRIATLÓN BAHÍA DE PORTMÁN, 12 de mayo de 2013. Por Antonio Reina




Este inicio de nuestra 3ª temporada triatlética ha sido un poco diferente a lo que habíamos pensado. Teníamos en el punto de mira el Tri MD de Marbella previsto para finales de abril, pero su cancelación hizo que finalmente optáramos por Fuenteálamo para abrir el baile, aunque a Paco Granero le surgió la posibilidad de ir a Elche y la aprovechó con una gran actuación.
Por mi parte, además, pese a haber sido uno de los afortunados que consiguieron plaza para Ronda en la modalidad de Duatlón, tuve que renunciar porque no llevaba el entrenamiento necesario para hacer un papel como el que me había propuesto. Buscando alternativas para quitarnos la espina en el mes de mayo surgió este Triatlón Bahía de Portmán, que algunos amigos hicieron el año pasado.
A mí me resultó muy atractivo desde el principio por varias razones: cerca de casa (ida y vuelta en la mañana), más distancias que un Sprint al uso (1-30-6) y un perfil de ciclismo bastante duro. Finalmente el principal atractivo fue poder disfrutar de él con 3 amigos de CGM, Paco Granero, Pepe Casas y José Antonio.
El despertador sonó a las 5:30, como si fuéramos a hacer un Ironman, jeje. Desayuno continental, últimos preparativos y a las 6:30 ya estábamos metiendo las bicis en la furgo de Pepe, vehículo oficial del equipo.
Tras 2h que pasaron volando llegamos a Portmán gracias al GPS de Paco. Los últimos km coinciden con el tramo de bici y pudimos hacernos una idea de lo que nos esperaba: un circuito muy duro en un paraje curioso, rodeado de canteras y minas. El día estaba nublado y fresco, amenazaba lluvia, que en caso de aparecer podría hacer muy peligrosos los descensos.
Aparcamos, tomamos un café como excusa para que algunos pudieran “pasar por boxes” y nos vamos a por el dorsal, donde vemos al resto de la expedición almeriense, Juan Torres, David Zamora, Elia, Rubén, Sebas y Ester. La entrega del dorsal es eficiente y vamos con tiempo, así que decidimos hacer el control de material y volver a la furgo a por el neopreno y aperos de nadar.


Al final no sé cómo nos las apañamos pero nos vemos corriendo hacia la playa con el tiempo justo. Dejamos en los mini boxes las zapatillas que utilizaríamos para recorrer los 500m que separaban la playa de la T1 y vamos a probar el agua. José Antonio va sin neopreno, pero el agua solamente fresquita, a 19ºC.
Se da la salida femenina, con apenas 14 participantes y nos preparamos para la nuestra, que sería 5’ después. Tras el descalabro acuático de Fuenteálamo, donde me coloqué en el centro y tropecé en la orilla, decido escorarme a la izquierda. Se da la salida y comienzo a buscar mi ritmo tranquilamente, sin golpes y sin agobios. La primera boya llega sin problemas, la dejamos a la izquierda y comienza el tramo más complicado, en paralelo a la línea de costa y con corriente en contra, además de unas pequeñas olas que incomodaban un poco. La visibilidad no era buena, al menos para mí, y la corriente arrastraba un poco hacia la costa, así que creo que muchos hicimos más metros de los necesarios en este tramo (1200 según el Garmin de Rubén, creo recordar). Dejamos la segunda boya también a la izquierda y enfilamos la parte final, donde aprieto un poco en la medida de mis posibilidades. Salgo del agua con mejores sensaciones que en Fuenteálamo (al menos he nadado tranquilo, a mi aire) y paso por la alfombra en 19’24’’, parcial 45 de los 153 finalizados masculinos.



Me calzo las zapatillas y echo a correr hacia la T1 mientras trato de ir sacando los brazos del neopreno con relativo éxito. Llego frente a mi bici y completo la operación con gran lentitud, más de 5’ en total.
Al contrario que en salidas de bici de fin de semana, donde me cuesta horrores entrar en ritmo, en estos 2 últimos triatlones que he hecho, quizás por su perfil de montaña, me ha resultado relativamente fácil encontrar en un ritmo “alegre” y llevadero. Estos perfiles ponen a cada uno en su sitio y coger ruedas no es tan sencillo ni tan aconsejable. El circuito consistía en 2 vueltas de unos 15 km con ida y vuelta: principalmente subida a la ida y bajada a la vuelta. Como suele ocurrir, sufro una hemorragia de posiciones durante todo el tramo ciclista, viendo cómo me iban adelantando auténticos aviones, algunos subiendo a plato. No me importaba lo más mínimo, yo iba a lo mío. Justo antes de la bajadita que llevaba al punto de giro viene el repecho más duro y ahí las piernas sí se quejan de lo lindo. A la vuelta me cruzo con Paco y veo que Pepe viene sólo unos metros por detrás, con lo que estoy seguro de que se acabarán juntando. Ambos han mejorado en el agua y Pepe ha vuelto por sus fueros en la bici, lo cual iguala mucho las cosas.



En la segunda vuelta veo que ya van juntos, pero la sorpresa es que les he sacado más distancia, lo que me indica que estoy haciendo buena bici. Por otra parte, veía que Sebas Argüello se iba acercando rápidamente; pienso que quizás podría ser un buen aliado, pero la verdad es que una vez me alcanzó no pude seguir su ritmo mucho rato. Me concentré en mis sensaciones, controlar el sufrimiento y en hacer una última bajada a Portmán que me permitiera recuperar algo las piernas de cara a la carrera a pie. Afortunadamente nos respetó la meteorología y apenas cayeron un par de gotas que no afectaron para nada. Me bajo de la bici en 1h06’41’’, parcial 92 de 153 y 27km/h de media en un recorrido en el que sólo 29 triatletas superaron los 30km/h. Lo que puede parecer un parcial mediocre, para mí fue una gratísima sorpresa, sobre todo teniendo en cuenta los poquísimos km de bici que llevo este año.

Segunda transición correcta pero sin prisas y empiezo a correr por el camino que habíamos seguido para subir de la playa a la T1. Tiene algunas piedras pero no muchas, así que por un momento pienso que tendría que haber elegido las Skechers, que tan buenos resultados ,me han dado en los 2 usos que tienen, en lugar de las Glycerin. Tras llegar a la playa se enfila otro camino que lleva hasta el núcleo urbano de Portmán, por donde transcurre el resto del recorrido de casi 3km al que había que dar 2 vueltas. Llevo un buen ritmo que creo que podría mantener bastante rato, pero no quiero apretar más porque llevo un atisbo de flato amenazando.



Al final disfruto mucho el recorrido, bonito por lo variado y por el entorno y entro en meta con el parcial 89  (de 153) de carrera a pie en 24’30’’, según la clasificación a un ritmo de 4’05’’/km, aunque seguro que fue algo más lento. Finalmente termino en mitad de la tabla, puesto 79 de la general en un triatlón con mucho nivel, aunque esto es lo de menos. Lo más importante para mí es que mi cuerpo responde cuando llevo un dorsal puesto pese a la escasez e irregularidad de entrenamientos que llevo. De hecho, no creo que se pueda llamar entrenamiento, simplemente voy a nadar, cojo la bici o salgo a correr cuando puedo, gracias a Susana, que se queda sola ante el peligro (en forma de niñas de 3 y 1 año)

En cuanto a mis amigos, Pepe Casas y Paco Granero dieron el toque "arcoiris" entrando de la mano en meta tras hacer buena parte de la bici y toda la carrera a pie juntos. El meritazo fue de José Antonio, que completó con solvencia un triatlón tan exigente aún saliendo de una lesión y tras un perído de poca actividad.         




Tras reagruparnos en meta, hidratarnos y comer algo de fruta, procedemos a los típicos comentarios de la jugada con el resto de almerienses. A destacar el carrerón de David Zamora y el de Rubén.

Triatlón muy recomendable, bonito y bien organizado. Da cierta envidia ver cómo en Murcia se dan muchas más facilidades a los organizadores de pruebas deportivas que en Almería. Sólo le puedo poner un "pero", aunque importante: la recogida de material de la zona de boxes tras la prueba estuvo ausente de control, aunque más por culpa de los triatletas y su impaciencia que de la organización (igual que ocurrió en Fuenteálamo), aunque ésta quizás podría haber puesto más recursos en mantener los boxes cerrados.

Terminamos de recoger las cosas, pero antes de irnos teníamos que inmortalizar el hecho de estar los 4 juntos allí, algo que desgraciadamente no ocurre con mucha frecuencia. Casualmente pasaba por allí uno de los triatletas que habían obtenido premio, así que nos hizo la foto cediéndonos para el momento ese trofeo que, sin duda, merecíamos nosotros, jaja




jueves, 18 de abril de 2013

TRIATLON DE ELCHE-ARENALES 113 POR PACO GRANERO

  

   Pues finalmente llegó una de las citas más esperadas de la temporada para mi, que aunque al final fui de rebote por una baja de un compañero del Club Triatlón Almería, tenía ganas de probarme de nuevo en un MD.
   Quedamos para irnos el sábado por la mañana todos juntos bajo la supervisión del maestro de ceremonias Paco Rojas, que lo tenía todo controlado al milímetro.


   Yo viajo con Javi Serrano, una adquisición del Club que dará que hablar. Un diamante en bruto que en un par de meses hace IM Niza.
   Llegamos a buena hora, nos instalamos y algunos deciden coger la bici, otros probar neoprenos y sensaciones, otros correr y algunos optamos por tocarnos un poco los hue.... jajajaja. Se incorporan compañeros de los Martínez Oliver, German y Elena Aguilar al grupo (que no todo íbamos a ser grupos de edad, necesitábamos élites y ahí estaba ella).
   Hechas comprobaciones vamos a comer un menú de boda que organizó Paco y que a la postre me impediría bajar de 5h. Sembrados entre ágapes y tercios Antonio Sánchez estelar, Germán y Paco.


   Y sin tiempo de bajar esos tercios nos da la hora de llevar las bicis al box y recoger los dorsales. Nos comemos unas colas de aupa y para dentro. Me empiezo a dar cuenta del nivel que hay al ver caras conocidas en este mundillo y unas cabras imponentes, aunque ya sé que hay que darle a los pedales también. Hecho esto cenamos y a descansar.
   5 a.m. en pie. Preparamos botes, geles, etc. y a maldesayunar como siempre a esas horas.
   Bajamos a muy buena hora de preparar el box sin prisas. Mi bici está entre la de Antonio Abad y Juanfran (vaya dos bichos). Nos enfundamos el neopreno y caliento un poco en el agua con Antonio e Isaac, ya que éramos los que salíamos más tarde. Las boyas me parece que están a 3km por lo menos.


El agua está genial y hay ganas de empezar. Cámara de llamadas de 35-39 y vemos a Enrique Pérez con muchas ganas también y me da un consejo del que luego me acordaría: "No te pases en la bici que luego a pie es durísimo". Pues así aprendo yo Enrique, a fuerza de collejas. Me pongo en el exterior para intentar no pillar muchos palos. Meeeeec!! Pues parece que los palos me persiguen siempre, pero nada fuera de lo normal. La primera boya la tomo por dentro y la segunda está lejiiiisimos. Finalmente también llego y en la tercera miro el reloj y llevo 23min y me falta un mundo aun.Mi ritmo es lo que se llama "comodo" y no estoy muy orgulloso de ello y más cuando había notado cierta mejoría en el agua (de la piscina, sí, pero mejoría). Salgo del agua en 38 min (muy mal, lo sé Gelo).
   Llego a la bici en una transición larga y lenta y sé que algo pasa al ver la bici de Antonio Abad allí cuando normalmente me mete 4 min en agua. Pienso que habrá tenido algún golpe, agobio y me pasará en la bici.
                                                     Unica foto en competición (Gracias Carmen Ruiz-Coello)
   Lo primero q te encuentras al salir de boxes es un rampón de unos 500m para no dejarte coger aire, pero pasado esto se va muy rápido hasta el circuito en la autovía. Un reguero de ciclistas van por la autovía en ambos sentidos con sus cabras y cascos aero . Una estampa preciosa. Las velocidades llegan en tramos a rebasar los 50km/h y los kms pasan rápido. Buen circuito para Jose "El acoples", que hubiera disfrutado mucho. Igual que paso cabras de 7000€ con lenticulares, me pasan hierros del paleolítico (ya decía que hay que darle a los pedales para andar). Es el momento de disfrute del día para mi. De vez en cuando se oyen gritos desde el otro lado de la autovía y es Paco Rojas jaleando a todos los almerienses. Termino el circuito y quedan 15kms para boxes con viento en contra que se me hacen durillos.
   Dejo mi bici, coincidiendo con Paco Rojas y a correr, lo que más me gusta,jajaja. Lo primero que te encuentras es a cientos de personas animando. En el primer km un tramo de escaleras precioso que la mayoría de gente hace andando y esa era mi intención pero al final lo subo corriendo. Arriba veo a Rafa Lao con ganas de echar a correr de un momento a otro y me da unas palabras de ánimo que se agradecen.
   Tras pasar las escaleras cojo a Paco y lo animo pero tiene dolores del cambio de bici a carrera y decido tirar yo. Me pasa Elena como un avión dedicándome también unas palabras de ánimo . Ella va 10ª y está en segunda vuelta ya. Me cruzo casi en el punto de giro con Pepe Gómez que me lleva unos 3 min y un poco después con A. Sánchez al que veo perfecto para llevar tanto tiempo sin correr. Luego veo a los voladores C. Cano, Juanfran, Zamora, Prieto e Isaac. Eso ya son otros ritmos. De momento voy bien. En el 7 aprox. pillo a Pepe (que tío más grande en todos los sentidos) que debuta en la distancia. Tramo de dunas graciosete en el que me acuerdo bastante de Ximo y a por la segunda vuelta. Escaleras andando, dunas trotando, y aprieto hasta el final. Entro a meta y otro a la saca.
Carrerón de todos en general, con tiempazos y retiradas por lesión de Fco. González y enfermedad de A. Abad.

   Agua: 38´17´´  (2´01/100)
   Ciclismo: 2h 31´46´´ (32,5km/h)
   Carrera: 1h 44´37´´ (5´24"/km)
   TIEMPO EN META:  5h02´43´´

  
   Lo bueno: la experiencia de este gran triatlón y el grupo que hemos hecho allí.
   Lo malo: que mis amigos de Cabo de Gata no han venido. Otro año no se escapan.
   Lo peor: La mala noticia que me dan en meta cuando me dicen que A. Abad está hospitalizado.
                  Pero es un tío fuerte y está bien y en casa.









lunes, 21 de enero de 2013

CARRERA POPULAR DE EL ALQUIAN 2013

     Otro año más nos acercamos a visitar a Los Espartanos del Alquián para su carrera que en mi humilde opinión esta bastante bien organizada.



    Mi único acompañante CGM este año era Jose Luis Casas (el gran Pepillo), ya que el resto de integrantes de CGM bien por lesión, enfermedad o temas familiares no pudieron asistir. Y los amigos del C.D. El Mazo están a otros menesteres (Ironman Tri Iberman). Luego los conocidos Enrique Pérez y Carmen, David Garcia, David Cristóbal, Isaac, Jairo, David Prieto,Jose Lamarca, Fco. González, etc que iban apareciendo con el cuchillo entre los dientes
     Hacía bastante frío pero se nos iba a quitar rapidito ya que mi recuerdo del año anterior era que la carrera es durita.

     A las 11 dan la salida y me pongo con Pepe hacia la mitad del grupo y detrás de Enrique a ver si me quitaba aire,jajaja.Salimos fuertes y creo que Pepillo se ha atrancado entre la muchedumbre pero de repente lo veo bastante delante de mi.El tío me había hecho el gato por la izquierda y ni me había avisado de que su intención era ser primero de CGM ese día.jejeje. Km 1 a 4´17(en subida), km 2 a 4´18 y pienso: "Mal vamos Paco, demasiado para tu cuerpo y quedan 8km aun", pero si nunca se intenta nunca se sabrá hasta donde llegas y dónde vas a reventar o ¿Where is the limit? como dice un amigo de Cristóbal Díaz Navarro,jajajajaja.

     Pepe viene pegado a mi aguantando perfectamente y hasta con buena cara.Claro que él tenía un plus (Pati, Mario y Agus gritándo).En el km3 ya entra en escena la tierra y se pasa a 4´30, el 4 a 4´36 y así hemorragia de segundos en cada km. The limit estaba en el km 8, que al salir del túnel me dio el del Mazo en el pescuezo y salió a 4´57 (el peor). Solo quedan dos kms y aunque 1,5 aprox pica hacia arriba se agradece el asfalto y se hace rápido. El último lo hago con la segunda clasificada femenina a la que pretendo sprintar,jajaja,. La dejo entrar en solitario y llego en 46min 41s a 4´37´´ de media. Contento por mejorar lo del año pasado aun diciendo la gente q este año cambió el recorrido y se invertía más tiempo. Yo no sé si eso es así porque tanto el año pasado como este iba cegado y no veía nada del recorrido. Pepe entra en 48min33s y con buena cara y creo que 3km más y me coge.

    

 Seguiremos intentando mejorar
     Como dice aquel: "Salud y kms"

miércoles, 21 de noviembre de 2012

TRI MD CABO DE GATA 21 octubre 2012

         
         Desde que se publicó el calendario de pruebas del 2012 teníamos claro que este triatlón había que hacerlo. Llevamos muy poco tiempo en esto, apenas habíamos hecho unos cuantos triatlones y no sabíamos cómo nos las íbamos a apañar para preparar una Media Distancia, pero un evento de este tipo no se podía dejar pasar. Correr en casa siempre es una motivación extra y si podíamos hacerlo todos los integrantes de CGM, pues mejor todavía. Este año hemos tenido pocas oportunidades de coincidir, en parte porque 3 de nosotros hemos sido padres por segunda vez y hemos estado más limitados, pero esperemos poder organizarnos mejor el año próximo.
         
          Personalmente llegaba a esta fecha con el bagaje justo para cumplir el expediente, con unas 3 semanas de buena continuidad tras muchos períodos más bien flojos. Seguía encontrándome bien en el agua tras el puntito que me dio nadar en el mar en verano y regular en bici y carrera a pie. Una salida semanal de 2h-2h30’ en bici es muy poco para preparar una prueba de esta envergadura. 

Aunque amenazaba lluvia, nos plantamos el sábado por la tarde en San José con la intención de dejar las bicis en boxes. Los que no llevábamos el casco no pudimos hacerlo, ya que al parecer el “control de material” incluye bici, casco y dorsales. Siempre se aprende algo. Entre unas cosas y otras nos perdimos el coloquio con Rafa Lao y Raúl Amatriain y la reunión técnica.


Unas caras más relajadas que otras, la tensión se palpaba en el ambiente

Ya el domingo llegamos con tiempo (todos menos Matías, que tuvo que volverse a Aguadulce a por las zapatillas de la bici y casi no llega), preparamos las cosas, saludamos a los conocidos y no ponemos el neopreno. Eso los que tenemos, jaja, porque los valientes José Antonio, Matías y Pepe Casas no gastan de eso. Nos dirigimos a la playa y, sin calentar, nos vamos colocando conforme nos llaman por orden de dorsal, un procedimiento poco operativo que retrasó la salida un buen rato. El viento empezaba a coger intensidad y muchos mirábamos al mar pensando en lo que nos esperaba en la bici.

Inmerso en esa preocupación se da la salida. Había que dar 2 vueltas a un triángulo de boyas, saliendo a la arena entre vuelta y vuelta. Pongo un ritmo cómodo para empezar, ya que no había calentado y temía que el neopreno me cargara demasiado los hombros. Decido seguir así la primera vuelta y ya veríamos en la segunda. Mi mala orientación general se acentúa de forma alarmante en el agua y me viene bien nadar con un grupito que lleva un ritmo parecido al mío. Voy intentando deslizar mucho y gastar lo menos posible, cómodo en el grupo y la primera vuelta se me hace corta, salida a la playa y veo que llevo gente por delante pero no voy mal. Sigo igual en la segunda, ahora pensando en reservar para coger la bici en buenas condiciones y continúo cómodamente en el grupo, saliendo del agua, al igual que en Carboneras, con Iván del Tri El Ejido. Puesto 40 para 32’20’’, contento con mi rendimiento en esta disciplina.

                             Terminaba la parte plácida y tocaba empezar a sufrir

Paco hizo una buena natación en 38’40, disciplina en la que ha mejorado mucho este año y en la que todavía tiene margen para seguir progresando. Los intrépidos que desafiaron al frío sufrieron más de lo deseable en el agua. Matías y José Antonio salieron muy cerca el uno del otro, rondando los 44’ y Pepe, con una considerable hipotermia, en 51’. Nuestros colegas de El Mazo también estuvieron bien, Alberto salió en casi 36’, mi hermano Jose en 38’ y Javi Baños en 40’.  

                      Matías, José Antonio y Pepe, de los pocos valientes que nadaron sin neopreno 

Tras una transición sin mucha historia había que enfrentarse al plato fuerte de la jornada; 80 km de bici, muy duros por el viento y las continuas subidas y bajadas y de una gran belleza. Los que “nos hemos criado” en Cabo de Gata hemos pasado en muchas ocasiones por allí, pero no por eso dejamos de disfrutar ese entorno cada vez como si fuera la primera. San José, el mirador de la Amatista, Rodalquilar, Las Negras y Aguamarga son lugares que habrán dejado huella en muchos de los participantes desconocedores de la zona. La verdad es que inmersos en la carrera no daba mucho tiempo a contemplar el paisaje. Yo tenía claro que debía ser muy conservador, ya que en bici estaba flojo, tal y como comprobé en los últimos entrenos del fin de semana anterior. A la ida hacia Aguamarga el terreno era más bien favorable y el viento daba de cola, así que sin gran esfuerzo se cogían velocidades de vértigo y los kms pasaban rápido. Aún así, ya desde el principio, empezó a adelantarme gente y esa fue la tónica general durante todo el recorrido. Sigo alucinando con el nivel que tiene la gente en bici. O la peña tiene mucho tiempo, o son unos máquinas o yo soy un paquete, quizás un poco de todo.

                             Subiendo la Amatista, todavía no me habían adelantado muchos

Tenía curiosidad por ver cuándo me iban adelantando los colegas y esa curiosidad se fue satisfaciendo poco a poco porque me adelantó hasta el Tato. Alberto me quitó las pegatinas en Fernan Pérez, pero yo seguía a lo mío. El giro en Aguamarga tenía como premio unos kms de subida con viento de cara que terminaron por dejarme claro que no iba a tener piernas para apretar al final y remediar un poco el pobre papel que estaba haciendo sobre la flaca. Me pasó Javi y al poco mi hermano. Ni siquiera me planteé coger referencias, ya que cada vez que intentaba subir un punto las piernas se negaban. Bastante tendría con luchar contra el viento y mantener la motivación para la carrera a pie. Los últimos kms fueron un pequeño calvario, dudando incluso de si tendría fuerzas para correr. Con más pena que gloria llego a la T2 con el parcial 212 (ahí es ná) en casi 3h03’.

Hago una transición tranquila y, cuando voy a salir a correr, me llevo la alegría del día: veo que llega Paco, que también ha hecho una buena bici. Puesto que yo no voy muy allá y el tiempo final no es lo más importante, echo a trotar esperando a ver si Paco me alcanza rápido y podemos hacer juntos la carrera a pie.

Matías y José Antonio también hicieron una buena bici para el entrenamiento que llevaban, en 3h07’, por delante de casi 100 participantes. Éste último protagonizó la anécdota del día siendo sancionado por no llevar el casco bien abrochado en la T2. Aunque el problema es que se había roto la hebilla, tuvo que parar 5’ en el “penalti box”, donde hizo buenas migas con la jueza que había allí. Por su parte, Pepe pagó la hipotermia inicial y el hecho de llevar una bici que no era la suya, además con ruedas de perfil.

Los “Mazos” demostraron su casta ciclista: Javi Baños, con 2h41’, Alberto con 2h45’ y Jose con 2h49’ se salieron en este sector.


Paco Granero, concentrado en la lucha contra el viento
                                      

Matías, en plena escensión
                                         

José Antonio fue siempre apretando los dientes
                                                      

Pepe Casas remontando tras entrar en calor
                                         
Alberto se salió en el sector ciclista
 
Jose redondeó la exhibición ciclista de El Mazo

Paco me alcanza realmente pronto y comenzamos la montaña rusa que la organización nos había preparado por San José. Vamos conservadores y hacemos andando alguna cuesta especialmente empinada. Nos vamos cruzando con gente y vemos que todo el mundo va más o menos tocado. Tras 5 km bastante duros entramos en la pista que lleva a Mónsul, donde el viento pega fuerte de cara. Nos cruzamos con los primeros y vemos que casi todos van muy justos. Raúl Amatriain ha petado y no va entre los 5 primeros. Nosotros seguimos a lo nuestro, con la mirada puesta en el siguiente avituallamiento. Vamos hablando algo, no mucho, aunque solamente la compañía ya hace que el sufrimiento sea más llevadero. El paisaje es una maravilla, pero la vista se centra más en pisar bien entre las piedras sueltas que en recrearse con el entorno.

Sobrados, sin perder la buena cara durante todo el recorrido

Nos llama la atención la mala cara que trae la gente, y eso que ahora tienen el viento a favor; eso es porque no nos vemos a nosotros mismos, jaja. Alberto nos hace un gesto de que va cascado y a mi hermano, unos 4’ por detrás, se le ve con cierta soltura dentro de lo que es su estilo. Si hubiera sufrido un poco más podría haber repetido la escena cómica de Elche, donde adelantó a Alberto sobre la alfombra de meta dándole un pellizco en el culo.

Alberto y Jose, posando para la foto; fuera de cámara llevaban peor cara

En estas llegamos al punto de giro, nos refrescamos un poco y tomamos aire para encarar la última fase de la prueba. Dejar de notar el viento en la cara es un alivio, pero las piernas van justas. Sólo nos interesa llegar, así que no nos merece la pena apretar porque sería arriesgarnos a reventar. Nos cruzamos con José Antonio y Matías, que van casi juntos y algo después con Pepe, al que le llevamos 8 km. Pensamos que se le va a hacer muy duro, pero estamos convencidos de que tiene lo que hay que tener para terminar.

José Antonio y Matías, dosificando las fuerzas que iban quedando

A esas alturas ya hablamos poco. Las piernas van justas, pero en ningún momento llegamos a tener problemas físicos ni a plantearnos el parar. Hace no mucho tiempo no podíamos ni imaginarnos que estaríamos a pocos km de terminar un triatlón de media distancia, y menos uno tan duro como este, así que sólo tenemos en mente una cosa: la meta. Cuando vemos el molino donde termina la pista de tierra nos da un pequeño subidón.

Un pequeño respiro antes de afrontar de nuevo las cuestas de San josé

Todavía nos esperan algunas cuestas por el pueblo pero la cercanía del final nos da un extra de fuerza. Llegamos al Paseo Marítimo, donde ya desde la distancia podemos distinguir los gritos de nuestras familias. Nuestras mujeres, los niños, mis padres, la familia Segura, Toto y Mª Ángeles nos dan el último ánimo ya en la moqueta.


Llegada triunfal, foto cortesía de Adelina, fotógrafa oficial del Tri El Ejido


Los saludamos con los pelos de punta y entramos juntos en 5h27’, aunque el lector de chip, sabiamente, me detectó a mí antes, jeje. Al final, puestos 161 y 162, justo en la mitad. Personalmente, muy contento por haber terminado con cierta solvencia, dentro de mis posibilidades, una prueba para la que no llevaba una preparación específica pero, sobre todo, por haber podido compartir toda la carrera a pie con Paco y ser testigo de su evolución en los últimos tiempos.

Misión cumplida!

10’ antes había entrado Alberto y sólo 4’ nos sacó mi hermano Jose. Al final no estuvimos tan lejos de ellos! Matías y José Antonio entraron en casi 6h07’ y con cara de haber estado de paseo; gran carrera la suya, una lástima el penalti box de José Antonio, quizás podrían haber optado a bajar de 6h. Espero que analicen bien este resultado y se convenzan de su gran capacidad.


Llegada con ritual de coger a los niños para entrar en meta

La hazaña del día la protagonizó Pepe Casas, no por entrar en 6h25’ sino por el simple hecho de llegar. Nosotros sabemos lo poco que ha podido entrenar, pero la clase también se demuestra sabiendo sufrir y sobreponerse a todos los contratiempos de la carrera, sobre todo cuando, estando acostumbrado a andar fuerte en bici, se llega lejos del mejor estado de forma.

Para completar el pleno nos faltó Gabri, baja por un inoportuno esguince. Lo echamos de menos en carrera y entre el público, aunque seguro que estaba en algún lugar muy justificado

También fue destacable la actuación de los colegas de El Ejido, grandes triatletas y mejores personas.

Es un auténtico lujo poder compartir estas cosas con un hermano y con amigos de toda la vida. CGM ha sido un equipo de voleibol y ahora es un grupo de triatletas pero, sobre todo, es una pandilla de amigos con origen en Cabo de Gata y que necesitan poco para emprender cualquier reto, especialmente si es compartido.

Equipazo

Desde aquí queremos agradecer a nuestras mujeres el apoyo a la hora de exprimir el poco tiempo disponible para poder disfrutar de esta afición. Susana, Lola, Mariu, Trina y Pati son una parte fundamental de esta locura colectiva. Sin ellas esto tampoco sería posible 

Más que un grupo de amigos, una gran familia